Lo que las grandes farmacéuticas te ocultan de los medicamentos genéricos

Lo que las grandes farmacéuticas te ocultan de los medicamentos genéricos

¿A cuántos adultos mayores hemos escuchado decir que los genéricos no sirven? Y no sólo ellos, también muchos doctores. Nos hacen desconfiar diciendo que contienen dosis menores de medicamento, o simplemente, que el patente es mejor. Uno se va con la finta de que ellos son los que saben. Y aunque no te alcance, terminas pidiéndole a tu mamá o a alguien para comprar ese patente que cuesta $500 pesos, cuando su genérico mucho menos. Pero, ¿esto de la sustancia activa en menor proporción, es un mito o una realidad?


¡Nos están engañando!

No necesitamos ser químicos, expertos o médicos, para darnos cuenta de una sola cosa: ¡nos están engañando! La realidad es que, hoy en día, decenas de grandes laboratorios farmacéuticos en el mundo están haciendo sus propios genéricos. Les ponen una cajita menos vistosa, y nos los venden mucho más baratos.

¿Cómo el patente se convierte en genérico?

Es simple: cuando compran la patente, es decir, pagan por la investigación y desarrollo del medicamento, gastan millones en publicidad para darlo a conocer a los médicos y a la gente a través de los medios. Sólo ellos pueden producirlo por determinados años. Pero la patente se vence. Y por ley cualquier otro laboratorio puede comprar la fórmula y vender el mismo medicamento con otro nombre, a eso se le conoce como genérico.

Obviamente, este genérico está respaldado por unas pruebas llamadas “de bioequivalencia”. Estas pruebas comprueban científicamente que es la misma fórmula, contiene las mismas cantidades de sustancias activas, y combate enfermedades de la misma forma.

En este caso, el medicamento genérico ya no genera gastos en publicidad a las farmacéuticas, por lo que no se ven en la necesidad de aumentar el precio para recuperar ese gasto. Así, todos nos vemos beneficiados y podemos acceder a nuestros tratamientos sin gastar lo que no tenemos.

¿Quieres una prueba de lo que digo? Pues para muestra basta que veas las siguientes fotos, con ejemplos de algunos medicamentos tanto genéricos, como de patente:

patente vs genérico frente patente vs genérico reverso

No todos los laboratorios que fabrican patente, crean su propio genérico, e incluso, hay laboratorios que sólo se dedican a elaborar genérico. De cualquier manera, todos deben cubrir satisfactoriamente sus respectivas pruebas “de bioequivalencia”. Y así sustentar que su medicamento es igual de efectivo que el patente. Entonces los pacientes pueden tener la confianza de tomar un medicamento genérico que realmente cura su padecimiento. Eso sí, ahorrando una buena cantidad de dinero.

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