Mi circulación necesitaba vacaciones… y se las di 🛎️🦵✨

Un día empecé a notar mis piernas más pesadas que mi tote bag llena de cosas “por si acaso”. Entre la hinchazón, el cansancio y la sensación de que mis piernas ya estaban renunciando a la vida abierta, dije: amiga, esto no es normal. Fui con mi doctor, me revisó y me indicó un tratamiento con receta como parte del plan para mejorar la circulación. Ahí entendí que mis piernas no estaban exagerando: solo pedían auxilio.
🤫🔬 Explicado sin ciencias complicadas
Mi doctor lo aterrizó así:
- Una parte del tratamiento funciona como poner más carriles en una avenida congestionada: ayuda a que la sangre fluya con más libertad, sin atorarse ni avanzar a vuelta de rueda 🚗💨.
- La otra parte funciona como esos geles refrescantes de spa, pero desde adentro: baja la inflamación y hace que la sensación de pesadez disminuya.
Básicamente: mejor circulación + menos incomodidad.

💡 Tips diarios que sí me sirven
- Caminar aunque sea 10–15 minutos.
- Tomar más agua para que todo fluya mejor.
- Masajear suavemente las piernas en la regadera.
✨ Cómo incluí esto a mi rutina
Hice un trato conmigo:
– “Tú me avisas cuando ya estuvo, y yo te hago caso.”
Empecé a moverme más, hacer micro-pausas, estirarme, beber agua y seguir mi tratamiento como debía. No fue transformación de película, pero sí de esas que te hacen decir: ay, mira… ¡ya se siente más ligerito! 🤍
🌿 Cierre
Tus piernas son las que te cargan a todos lados, al trabajo, al chisme, a la vida. Cuídalas.
Si notas pesadez, dolor o inflamación, no te automediques ni te autodiagnostiques.
Consulta a un profesional y arma un plan que realmente funcione para ti. ✨.
