Várices esofágicas vs várices en las piernas, ¿se tratan igual?

Várices esofágicas vs várices en las piernas, ¿se tratan igual?

Las várices en las piernas son una pesadilla para quien las padece, pero, ¿podría haber algo peor? Si respondiste que no, quizá nunca has escuchado hablar de las várices esofágicas, las cuales pueden ser mortales. También se trata de un padecimiento que afecta las venas de la parte inferior del esófago por alguna enfermedad en el hígado. El problema es que muchas veces se detectan hasta que sangran, lo que puede generar complicaciones.

Una forma de diagnosticarla es con un examen llamado: Esofagogastroduodenoscopia (EGD), mejor conocida como endoscopía. Sus síntomas principales son presentar sangre o manchas oscuras en las heces, vómito con sangre, junto a mareo y palidez.

Cuando alguien presenta esta condición, lo primero que hacen los médicos es buscar un diagnóstico. Una vez que se determina que se trata de várices esofágicas, se dan diversos medicamentos. Después se interviene al paciente para ligar las venas y detener el sangrado. Y finalmente, se busca el mejor tratamiento para evitar que vuelva a ocurrir una hemorragia. Además, es importante tratar el problema que origina este padecimiento, que como comentamos, en muchos casos es por cirrosis.

Las várices esofágicas son un padecimiento complicado que no se puede prever, y es recurrente en pacientes con problemas en el hígado. Algo totalmente distinto a las várices en las piernas, originadas por un mal funcionamiento de las válvulas de las venas. Además se asocian con factores como la edad, obesidad, embarazo, estar de pie o sentado por largos períodos y antecedentes familiares.

Las várices en las piernas son venas inflamadas que ven a simple vista como las llamadas “arañitas” (cuando recién aparecen). O como venas varicosas (las cuales lucen más gruesas, abultadas, y se pueden sentir al tacto). En casos más avanzados, pueden ulcerarse y sangrar, por lo que es importante tratarlas desde que aparecen.

¿Qué medicamento es bueno para las várices?

Si acudes al médico para que te recomiende un tratamiento para las várices, quizá te solicite estudios como pletismografía, doppler o flebografía, las cuales son pruebas diagnósticas que le ayudarán a darte un mejor remedio a tu problema.

En este sentido, te pueden recetar medias de compresión, cirugía, o pastillas para las várices como la diosmina con hesperidina, que puedes encontrarla en su versión genérica como Circutast.

Como puedes ver, siempre es importante consultar al médico, ya que, aunque el nombre de un padecimiento se parezca a otro, muchas veces la forma de tratarlo es totalmente diferente, y de eso puede depender tu vida.

4 thoughts on “Várices esofágicas vs várices en las piernas, ¿se tratan igual?

    1. Hola Juliana, ¿cómo estás? Cuando las varices llegan al punto que comentas, lo ideal es que acudas al médico, ya que por más remedios que pruebes, estos no van a funcionar si no es un doctor quien te revisa. Te recomiendo que vayas con un angiologo, quien es especialista en los problemas de várices. 🙂

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