Conoce los tipos de grasas que existen y cuál debes consumir

Conoce los tipos de grasas que existen y cuál debes consumir

Cuando quieres bajar de peso, lo primero que eliminas son las grasas. Sin embargo, son necesarias para el cuerpo. Obviamente si las consumes en exceso o prefieres las que no son recomendables, se acumulan y provocan varios problemas. ¡De ahí su mala fama! Por eso, hoy te contamos sobre los tipos de grasas, así como cuáles debes consumir y cuáles no.

¿Qué hacen las grasas en tu cuerpo?

Las grasas o lípidos son nutrientes que el cuerpo necesita para tener energía. Otras de sus funciones son aislar contra el frío, y crear un tejido que sujete y proteja muchos órganos. También asimilan las vitaminas liposolubles (A, D, E y K). Forman parte de las membranas de las células del organismo. Así que son más importantes de los que crees.

Por otro lado, el exceso de grasa en el cuerpo tampoco es bueno:

  • Sobrepeso y obesidad
  • Elevan colesterol malo y triglicéridos que obstruyen las arterias, impidiendo el paso de sangre
  • Aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares como hipertensión, arteriosclerosis, trombosis, etc.
  • Riesgo de enfermedades metabólicas como diabetes o incremento del ácido úrico, así como problemas respiratorios
  • También son comunes las enfermedades digestivas: gastritis, hígado graso, problemas en vesícula biliar y páncreas, etc.

¿Sabías que cada gramo de grasa tiene 9 calorías? Es el doble de lo que aportan proteínas  hidratos de carbono, con solo 4 calorías cada uno. ¡Ahora entendemos por qué causan tanto temor! El problema empieza cuando sobrepasas la cantidad recomendada al día y/o consumes aquellas que no te hacen bien. Ahora imagínate sin ejercitarte para quemar el excedente. ¡Es momento de tomar acción! Checa los tipos de grasas, y elige mejor la siguiente vez.

¿Cuáles son los tipos de grasas?

Tal vez has escuchado sobre las grasas buenas y malas. ¡Pues sí existen! Se les llaman grasas saturadas e insaturadas.

Grasas monoinsaturadas

Se consideran “malas” porque, en exceso, causan los otros problemas mencionados arriba. Se encuentran en forma sólida a temperatura ambiente y, generalmente, son de origen animal. El organismo no es capaz de transformarlas, por eso se acumulan, tapan las arterias y causan sobrepeso.

Lo que hacen tan buenas a estas grasas “malas” es su sabor y su poder saciante, por lo que es difícil resistirse a ellas. Sin embargo, los alimentos ricos en grasas saturadas suelen ser de mala calidad, llenos de azúcar, sal y aditivos nada recomendables.

Algunos ejemplos son la mantequilla, nata, quesos, yogurt, leche entera, carnes rojas y procesadas. ¡Ojo! Algunos aceites también tienen grasas saturadas como el de coco y de palma. Lo importante es limitar estas grasas a menos del 7% de tus calorías por día.

Grasas insaturadas

Y como no todo es malo, están las grasas insaturadas, buenas o saludables. Suelen ser líquidas a temperatura ambiente y, normalmente, son de origen vegetal. Ayudan a controlar el colesterol, reduciendo el riesgo de enfermedades cardiovasculares. También regulan la glucosa, y desarrollan y mantienen las células. Lo ideal es que tu consumo de este tipo de grasas no supere el 30% de tu ingesta de calorías diarias.

Se dividen en dos tipos:

  • Monoinsaturadas: Las encuentras en el aceite de oliva, de cacahuate y de canola, así como nueces, almendras y aguacates.
Grasas insaturadas
Grasas insaturadas
  • Poliinsaturadas: Están disponibles en alimentos vegetales y animales. Búscalas en el aceite de cártamo, de girasol, de maíz y de soya, así como en semillas de linaza, frutos secos, pescados y mariscos.

Grasas trans 

Es otro de los tipos de grasas que debes conocer, porque son muy perjudiciales para el organismo. Pasan por un proceso de hidrogenación, en el que se convierten de líquidas a sólidas para aumentar el tiempo de vida de los alimentos. Es común encontrarlas en productos procesados, precocidos y embolsados como papas, barritas y galletas, cereales, aderezos, panes, palomitas para microondas, pasteles, etc.

Evita consumir estas grasas trans, porque sus efectos en la salud son mayores que los de las grasas saturadas.

Comiste grasas en exceso, ¿y ahora qué?

Como ya comentamos, el exceso de grasas trae consigo sobrepeso y riesgo de enfermedades cardiovasculares, pero también problemas digestivos. Sabemos que la garnacha y lo grasosito es delicioso, pero dañan mucho tu estómago. ¡No le cargues la mano! Si tienes acidez, dolor o inflamación, aparte de bajar a la grasita, prueba algún producto especializado. Te recomendamos Galaver, que contiene magaldrato con dimeticona, que neutralizan el ácido, desinflaman y protegen la pared del estómago. Búscalo en farmacias de genéricos en presentación de gel para aliviar tus molestias rápidamente. Tómalo después de tus alimentos y antes de dormir.

Galaver gel
Magaldrato dimeticona gel

Respecto al peso, debes hacer ejercicio. Toma en cuenta que tu cuerpo usa primero las calorías de los carbohidratos que consumes, y después de 20 minutos pasa a las grasas, así que procura hacer entre 30 y 60 minutos diarios para ver resultados y sentirte mejor.

Tienes opciones para no dejar la grasita, solo se trata de elegir la mejor.

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