¿Dolor de espalda o cuello? Checa cómo corregir la postura para sentirte mejor

¿Dolor de espalda o cuello? Checa cómo corregir la postura para sentirte mejor

Típico, te encorvas todo el día en tu lugar de trabajo, llegas arrastrándote a tu cama y duermes boca abajo; y así pasas tu tiempo teniendo malas posturas. Pero, tarde o temprano, te cobran factura y llega el dolor, cansancio, desviaciones y más consecuencias de las que imaginas. ¡Es momento de cambiar! Sigue leyendo y conoce cómo corregir la postura para sentirte mejor.

¿Por qué te duele todo?

Un día despiertas, sientes molestias en la espalda y te cuesta pararte, pero no hiciste nada que lo provocara, o ¿sí? Recuerda esos días en que no te levantaste de tu escritorio y te encorvaste para ver mejor la computadora; o cuando esperaste dos horas en la fila del doctor, recargándote en un solo pie; o quizá cuando compraste dos almohadas grandes y tu barbilla quedaba pegada a tu pecho al dormir, y la lista sigue.

Son situaciones tan comunes y que tal vez no te parezcan relevantes, pero, si las haces frecuentemente, tu cuerpo gritará ¡auxilio! Las malas posturas del cuerpo afectan principalmente al cuello y a la espalda, ya que les provocan una presión extra que se traduce en dolor. Otras de sus consecuencias es que debilitan los músculos del abdomen, ocasionando esa molesta pancita. Además, hacen que el peso se distribuya mal, sobrecargando otras zonas y arriesgándote a más lesiones.

Mejorar la postura
Mejorar la postura

Te decimos cómo corregir la postura

¡Mejorar la postura no es algo imposible! Solo debes poner atención a tu cuerpo, a la forma en que te acomodas, en especial, en posiciones que forman parte de tu día a día. A continuación, te damos estas recomendaciones para que sepas cómo corregir la postura y evitar más problemas.

Al sentarte

Debes aprender a sentarse correctamente, y más, si eres de la comunidad Godín, por las largas jornadas en la oficina, así que checa estos tips:

  • Acomódate para que tu espalda siempre esté derecha, ni hacia adelante ni hacia atrás, y sin exagerar. Lo sabemos, al principio es muy cansado, pero te acostumbrarás y verás lo bien que te hace.
  • Coloca tus hombros hacia atrás y abajo.
  • Mantén las plantas de tus pies pegadas al piso.
  • Tus ojos deben mirar hacia el frente, entonces asegúrate de que tu compu quede a la misma altura, sin que tengas que agachar la cabeza; tus antebrazos tienen que estar rectos y paralelos al piso.
  • Si es necesario, pon una alarma para levantarte cada hora y media mínimo. A veces es difícil, pero tu cuerpo te lo agradecerá.
  • Cuando estás en una oficina, es casi imposible conseguir una silla adecuada. Sin embargo, si trabajas en casa, trata de invertir en una que respete las curvaturas de tu espalda y contenga el arco lumbar.
  • Evita cruzar las piernas para no alterar tu circulación.
  • Tu peso debe estar distribuido en la silla y el piso.
  • Si puedes, ajusta tu silla para que esté a la altura correcta, es decir, que no te quede alta ni baja.

Durmiendo

  • La mejor postura para dormir es boca arriba, pues equilibra tu peso y se mantiene la alineación natural de la columna.
  • Si te cuesta acomodarte así o tienes problemas lumbares, acuéstate de lado. Pon una almohada entre tus piernas y otra que llene el espacio entre el hombro y la cabeza.
  • ¡Ten cuidado con las almohadas! Lo ideal es dormir sin ellas, aunque no siempre es tan cómodo. Elige aquellas con un buen grosor, es decir, no bajas ni altas; el tip está en que, al estar en tu cama, tu barbilla quede paralela a las puntas de tus pies. Así que, si al dormir, tu barbilla está pegada a tu pecho, debes cambiar de almohadas.
  • Busca un colchón adecuado para ti, ni muy duro, ni muy blando; no olvides voltearlo periódicamente y cambiarlo cuando sea necesario.
  • Procura no levantarte con impulso hacia arriba, como Drácula; lo correcto es que te coloques en posición fetal y apoyes las manos sobre la cama para levantarte lentamente.
  • Evita dormir boca abajo, ya que la columna está desalineada y provoca presión sobre la zona lumbar.

Caminando y estando de pie

  • Mantén tu barbilla paralela a tus pies.
  • ¡No te encorves! Asegúrate de que tu espalda esté derecha, pero sin exagerar.
  • Evita mirar al suelo para que no tengas dolor cervical.
  • Contrae tu abdomen, eso ayudará a mejorar la postura.
  • Cuando estés de pie, asegúrate de que tu peso esté distribuido en ambas piernas y las rodillas un poco flexionadas.
  • En cada paso que des, es importante que primero pises con el talón y luego con la punta.
  • A menos que tengas mucha prisa, procura dar pasos moderados.

Ahora ya sabes cómo corregir la postura, así que es tiempo de poner manos a la obra y evitarte dolores innecesarios.

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